¿Qué es para ti la creatividad?, ¿qué tan creativo crees que eres?, ¿se nace creativo o te vuelves creativo?, ¿se puede desarrollar la creatividad?, ¿para qué nos sirve?
Este es un tema que ha rondado mi cabeza durante muchos años. La creatividad está ahí, presente todo el tiempo, en ese ingrediente adicional que le pones a la receta que estas preparando para mejorarla, en el cuento que le narras a tus hijos al final de la noche, en la magia que haces para que alcance tu presupuesto y lograr unas buenas vacaciones, en la forma en que resuelves un nuevo desafío con tu equipo.
De las muchas definiciones de creatividad que existen, a mí me gusta la de Einstein que decía que “la creatividad es la inteligencia divirtiéndose”. Para mí la creatividad va de la mano de la diversión, y en el contexto laboral, del juego serio. Si dejamos de ver los desafíos como problemas y los vemos como retos a resolver, como acertijos o rompecabezas, entonces podemos empezar a divertirnos resolviéndolos.
La semana pasada tuve la fortuna de poder participar en un congreso de 5 días sobre creatividad con el Creative Problem Solving Institute en Niagara University. La experiencia fue fascinante y regresé con un interés renovado por el tema. Estar durante cinco días rodeada de gente con un interés común es ya de por sí una experiencia extraordinaria, pero si este grupo de gente además se está divirtiendo todo el tiempo, compartiendo abiertamente experiencias de aplicación creativa en ámbitos tan diversos que van desde la medicina, hasta el maketing, la educación y el diseño de ciudades… ya te podrás imaginar lo que pasa.
Y es que así es la creatividad: la tenemos todos y todos la usamos.
Algo fascinante con la creatividad es que, además, todos podemos desarrollarla todavía más. Puede que tengas un perfil de pensamiento definido que se enfoque más a una parte del proceso de solución de problemas que a otros, pero en todos esos pasos del proceso resolutivo utilizamos la creatividad.
El proceso de resolución de problemas es bastante simple: lo primero que hacemos es definir el problema que queremos resolver, luego generamos ideas para resolverlo, después evaluamos esas ideas y finalmente las ponemos en acción.
Si esto es tan fácil, ¿por qué no siempre funciona? Por supuesto, siempre está por ahí el tema del azar, todas esas cosas que no podemos controlar para lograr un resultado, pero también están los errores que podemos cometer al tratar de implementar un proceso al parecer tan simple.
Más veces de las que nos gusta admitirlo nos ponemos a resolver problemas que en realidad no son el problema que necesitamos resolver. Esto nos pasa porque nos lanzamos a la fase resolutiva sin tener suficiente claridad.
A veces, por falta de tiempo, por pereza mental o por algún sesgo cognitivo nos saltamos todo el proceso de ideación de soluciones y nos quedamos con la primera que se nos ocurre, o con la que elegimos después de hacer unos pocos esfuerzos por encontrar alternativas. No buscamos suficiente y nos quedamos con la solución de siempre.
En otras ocasiones nos puede pasar que buscamos bastante, que en realidad generamos muchas ideas, pero una vez que implementamos la que elegimos, nos damos cuenta de que esta no fue la mejor opción. Si esto te pasa, ¡no te desanimes! Retoma tu paso anterior y elige otra alternativa de solución, no sin antes validar que con esta solución estas resolviendo justamente el problema que necesitas resolver. A veces, cuando llegamos a este paso, nos damos cuenta de que el problema no está en la implementación de la solución elegida, sino en que esta es la solución a un problema distinto al que teníamos.
Aunque este proceso parece muy básico, hay muchísimas cosas que podemos hacer para mejorar la calidad de las soluciones que proponemos. Hay toda una metodología para ayudarnos a hacer de este proceso un camino divertido con mayor probabilidad de lograr el resultado. Y además, lograr un MEJOR resultado.
¡Y podemos hacer todo esto divertido de la mano de la creatividad!
Si te gustaría saber más de este tema, por favor no dudes en contactarme.
0 comentarios